Como manejar el stress post-traumático: Consejos para recuperarse de los desastres y otros eventos traumáticos.



Los desastres son inesperados, repentinos y aplastantes. En algunos casos no hay señales visibles de daño físico, pero, sin embargo, hay un daño emocional severo. Es común, que aquellas personas, que han experimentado situaciones traumáticas pueden tener fuertes reacciones emocionales. El entender que estas son respuestas normales a eventos anormales puede ayudarle a manejar en forma efectiva sus sentimientos, pensamientos y conductas y ayudarlo en el camino de su recuperación.

¿Qué les pasa a las personas después de un desastre u otro evento traumático y desastres?

El shock y la negación son respuestas típicas a los eventos traumáticos y desastres, especialmente en el corto tiempo después del evento. Tanto el shock como la negación son reacciones protectoras normales.
El shock es una súbita y a menudo intensa perturbación de su estado emocional que le puede dejar una sensación de aturdimiento o atontamiento. La negación incluye el que usted no reconoce que algo muy grave ha ocurrido o que no logra experimentar completamente la totalidad del evento. Usted se puede sentir temporalmente bloqueado o desconectado de la vida.
A medida que el shock inicial disminuye, las reacciones varían de persona a persona. Lo siguiente, son respuestas normales a un evento traumático:
Los sentimientos llegan a ser intensos y en algunos momentos impredecibles. Usted puede llegar a sentirse más irritable que lo usual y sus estados de ánimo pueden cambiar dramáticamente de un momento a otro. Usted puede estar especialmente ansioso o nervioso o aun puede llegar a estar deprimido.
Los pensamientos y la conducta son afectados por el trauma. Usted puede tener recuerdos repetitivos y vívidos del evento. Estos flahsbacks pueden ocurrir sin razón aparente y pueden conducir a una reacción física como taquicardia o transpiración. Usted puede tener dificultades para concentrarse o tomar decisiones, o llegar fácilmente sentirse confundido. Los patrones de sueño y de alimentación pueden estar alterados.
Las reacciones emocionales recurrentes son comunes, los aniversarios de los eventos tales como al mes, al año, pueden desencadenar recuerdos conflictivos de la experiencia traumática. Estos gatillantes pueden ir acompañados por miedo que el evento stressante pueda repetirse.
Las relaciones interpersonales a menudo se ponen tensas. Grandes conflictos, tales como discusiones frecuentes con miembros de la familia o con compañeros de trabajo, son comunes. Por otra parte, usted puede llegar a aislarse y evitar sus actividades habituales. Síntomas físicos pueden acompañar el stress extremo. Por ejemplo dolores de cabeza, náuseas, dolores en el pecho, que pueden necesitar asistencia médica. Condiciones médicas preexistente pueden empeorar debido al stress.
Es importante para usted que se dé cuenta que no hay un patrón estándar de reacción a los eventos extremos de la experiencia traumática. Algunas personas responden inmediatamente, mientras otras tienen reacciones retardas, a veces meses o aun años más tarde. Algunos tienen efectos adversos por un largo periodo de tiempo mientras otros se recuperan más bien rápidamente.
Y las reacciones pueden variar con el tiempo. Algunos que han sufrido el trauma están energizados inicialmente por los eventos para ayudarse a ellos mismos a manejar este desafío, solo para después quedar desalentados o deprimidos
Un número de factores tiende a afectar el largo del tiempo requerido para la recuperación, los que incluyen:
El grado de intensidad y la pérdida. Eventos que duran mucho y que poseen una gran amenaza, y donde la pérdida de la vida o pérdida sustanciales de la propiedad están involucradas, a menudo toman más tiempo en resolverse.
La habilidad general de la persona para manejar situaciones emocionalmente desafiante. Los individuos que han manejado bien otras dificultades o circunstancias stresante pueden encontrar más fácil el manejo del trauma.
Otros eventos stresantes que preceden la experiencia trumática. Individuos que han enfrentado situaciones emocionalmente desafiantes, tales como serios problemas de salud o dificultades en las relaciones familiares, pueden tener reacciones más intensas a los nuevos eventos stresantes y necesitan mas tiempo para recuperarse.

Hay un número de pasos que usted puede tomar para restablecer su bienestar emocional y el sentido de control después de un desastre u otra experiencia traumática, y que son los siguientes:

Permítase vivir el duelo de las pérdidas que usted ha experimentado. Trate de ser paciente con los cambios de sus estados emocionales. Pida ayuda a la gente que se preocupa por usted y quienes lo van a escuchar y a empatizar con su situación, pero tenga en cuenta que su sistema de apoyo típico puede estar debilitado si aquellos que están más cerca de usted también han experimentado o han sido testigo del trauma.
Comunique sus experiencias en cualquier forma en la que usted se sienta cómodo, tal como hablar con su familia o con amigos cercanos o llevar un diario.
Averigüe sobre grupos de ayuda local, que a menudo están disponibles como aquellos que han sufrido desastres naturales o de mujeres que han sido víctimas de violación. Estos pueden ser especialmente útiles para personas con un sistema de apoyo personal limitado.
Trate de encontrar grupos conducidos por profesionales con experiencia y entrenados apropiadamente Los grupos de discusión pueden ayudar a la gente a darse cuenta que otros individuos en las mismas circunstancias tienen a menudo reacciones y emociones similares.
Involúcrese en conductas saludables para aumentar su habilidad para manejar el stress excesivo. Aliméntese con comidas bien balanceadas y obtenga suficiente descanso. Si usted experimenta en forma mantenida dificultades para dormir, usted puede encontrar alivio a través de ejercicios de relajación. Evite el alcohol y las drogas.
Establezca o reestablezca las rutinas tales como comer comidas a tiempos regulares y seguir un programa de ejercicio.
Tómese algún tiempo libre de las exigencias cotidianas realizando algún hobbie u otra actividades agradable.
Si es posible evite descisiones importante en su vida tales como cambiarse de carrera o trabajo debido a que estas actividades tienden a ser altamente estresantes.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Algunas personas son capaces de manejar en forma efectiva las demandas emocionales y físicas provocadas por los eventos traumáticos usando su propio sistema de apoyo. No es inusual, sin embargo, encontrar que persisten problemas serios y que continúan interfiriendo en la vida diaria. Por ejemplo algunas personas pueden sentirse abrumadamente nerviosos o permanentemente tristes, lo que afecta adversamente el rendimiento en el trabajo y en las relaciones interpersonales.
Los individuos con reacciones prolongadas que alteran su funcionamiento cotidiano deberían consultar con un profesional entrenado y experimentado en salud mental. Los psicólogos y otros proveedores apropiados de la salud mental pueden ayudar a educar a las personas acerca de las respuestas normales al estrés extremo. Estos profesionales trabajan con individuos afectados por el trauma para ayudarlos a encontrar caminos constructivos para manejar impacto emocional.
En los niños, continuos estallidos emocionales agresivos, serios problemas escolares, preocupación por el evento traumático. Retraimiento extremo y continuado, y otros signos de ansiedad intensa o dificultades emocionales al punto de la necesitar la asistencia profesional. Un profesional de salud mental calificado puede ayudar a tales niños y a sus padres a entender y enfrentar los pensamientos, sentimientos y conductas que resultan del trauma.
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El presente texto es una traducción del artículo “Managing traumatic stress: Tips for recovering from disasters and other traumatic events”
Help Center American Psychological Association

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