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Artículos y conferencias por Alfredo Ruiz
La experiencia inmediata y la explicaciónHabiendo desarrollado brevemente estos aspectos fundamentales relacionados con los primates, estamos en condiciones ahora de diferenciar y delinear las características esenciales de la experiencia humana. La primera diferencia fundamental es la emergencia del lenguaje en la especie humana. Pero no como lo ven los enfoques racionalistas, como transmisión de información -Chomsky, entre otros-, sino que lo más importante fue la consecuencia que tuvo el lenguaje en la experiencia de la vida. Es decir, al aparecer el lenguaje se hizo posible que se instaurara simultáneamente una dimensión de realidades diferentes, de la que otros animales viven cotidianamente, que Maturana llama la vivencia o la praxis del vivir y que Guidano llama la experiencia inmediata. En el primate humano surge entonces, con el lenguaje, otra dimensión de la realidad mucho más abstracta, en la que hay una explicación. Es decir uno puede construir en términos de proposiciones verbales una explicación. Es decir uno puede construir en términos de proposiciones verbales una explicación de la experiencia inmediata que ha percibido. Con la aparición del lenguaje el ser humano es el primer animal que tiene esta peculiaridad, esa característica de vivir en un fluir constante e ininterrumpido una doble dimensión simultánea de experiencia. La primera dimensión es la experiencia inmediata. Como la que les ocurre a los demás animales, es la experiencia de la vivencia, es sentirnos vivir, es algo que simplemente nos ocurre, algo que no podemos decidir. La otra dimensión es la explicación. Cada ser humano tiene la posibilidad de explicarse, de referirse a sí mismo su experiencia de vida, su experiencia inmediata a través del lenguaje. Sólo el lenguaje permite la existencia de categorías como verdadero o falso, justo o injusto, bueno o malo, bello o feo. Como señala Maturana, a nivel de la experiencia inmediata no se puede diferenciar lo que es una ilusión de una percepción. Solamente lo logramos en el lenguaje. También nos permite hacer distinciones respecto del contenido informativo de la experiencia inmediata o de las tonalidades emotivas. El lenguaje permite elaborar proposiciones abstractas y así la experiencia inmediata es reordenada y explicada en un concepto que tiene sentido en sí mismo. Ahora esta proposición puede ser considerada válida, aunque no tenga más la tonalidad emotiva que la especificaba. De tal manera que puede ser empleada para hacer predicciones en situaciones similares a las que debe enfrentarse. Lo que Guidano entiende por experiencia inmediata es una continua modulación de tonalidades emotivas, que son las que en forma inmediata nos dan a cada uno de nosotros la información directa, tácita, sin tener que interpretarla en sí misma, de quién es uno y cómo se siente frente a la realidad externa. Después está el conocimiento más cognitivo, el conocimiento como proceso del pensamiento, de proposiciones lógicas, de razonamiento analítico. Actualmente los psicólogos hablan de conocimiento tácito y conocimiento explícito. El conocimiento tácito es el conocimiento que no requiere palabras, que no requiere lenguaje, no requiere pensamientos. El conocimiento que uno tiene inmediatamente porque siente algo, el conocimiento que dan las emociones, las sensaciones, las disposiciones corporales. Es lo que podríamos decir la vivencia. La experiencia de la vida que ocurre sin que el individuo lo decida. El individuo se encuentra con ella en cada momento de su existencia. Después viene el conocimiento explícito, siempre referido a lo tácito, de manera que cualquier explicación, cualquier teoría, cualquiera creencia es siempre una explicación de la experiencia inmediata que el individuo tuvo. No existe por lo tanto ninguna posibilidad de verificar o comprobar una creencia o una teoría con aspectos externos para ver si es adecuada o no. La única manera de verificación o comprobación es referirla al tipo de experiencia inmediata que esa teoría quiso explicar y no a algo externo. De esto podemos llegar a una conclusión muy importante y es que todas las teorías desarrolladas por el signo individuo, ya sean teorías científicas o filosóficas, tienen su fundamento en la emocionalidad y no en la racionalidad. A su vez, que sin emocionalidad no puede haber racionalidad. El sistema lógico conceptual (conocimiento explícito), mientras que por una parte es la forma más especializada en definir, conceptualizar, etc., por otra es inevitablemente parcial, necesita del constante apoyo dado por un conocimiento más global e inmediato como es el del conocimiento tácito.
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